– Doctor, ¿cómo está mi marido?
– Lo hemos perdido.
– No diga tonterías, si le veo los pies por debajo de la sábana.
Como si fuera el ultimo
-Carpe Diem! Vive este día como si fuera el último!
-Qué gran verdad… ¿Y cómo han salido mis análisis, doctor?
La ropa
-¿Donde dejo la ropa, doctor?
-Ahí, justo al lado de la mía, pirata.
Familiar
-Hola, le llamamos del hospital. ¿Es usted familiar de José García?
-Si.
-Pues ya no.
Me ha hecho llamar
-¿Doctor, me ha hecho llamar?
-Siéntese, tengo que decirle algo
-Vale, pero rápido, tengo poco tiempo
-Ah, ¿ya se lo han dicho?
Una mujer preciosa
– Doctor, ¿qué tiene mi marido?
– Una mujer preciosa.
– Muy amable, pero recuerde que estoy casada…
– Por poco tiempo.
Doce puntos
-¿Para dónde van sus doce puntos?
-Para el señor con herida de arma blanca en en el esternon
-Proceda doctor
Autopsia de la cabra
– Proceda con la autopsia de la cabra
– ¿Eh?
– ¡Abra la cabra!
– ¡Pata de cabra!
– Hostia, ¿Y la cabra?
– ¡Tacháaaaaaaan!
Vete al bar
-Que majo el médico cuando me ha dicho “Estas mal de la columna, vete al bar”
-Vertebral Paco!!!
-Aaah!
Infarto
—Doctor, arrancar los ojos en un infarto no es muy ortodoxo.
—Ojos que no ven, corazón que no siente… jaja.