—Escoja una carta, caballero; que yo no la vea
—Ya
—Enséñesela al público
—Voy
—¡LA CARTA, ENSEÑE LA CARTA!
—A ver si somos más específicos
Deseo
-Te concedo un deseo.
-Quiero que me concedas dos.
-¡Concedido! Te queda uno.
Truco de magia
—¿Quieres ver un truco de magia con esta pelota?
—Sí.
—Mira, con un movimiento de manos, ahora son 3.
—Joder abuelo, ¡Súbete los pantalones!
Cabra
– Proceda con la autopsia de la cabra
– ¿Eh?
– ¡Abra la cabra!
– ¡Pata de cabra!
– Hostia, ¿Y la cabra?
– ¡Tacháaaaaaaan!
Soy el genio
-Soy el genio, venga, pide el deseo que me voy.
-El genio podría ser más simpático…
-¡Deseo concedido!
-Pero…
-Encantado guapi, besitoss!
Nada por aquí
-Nada por aquí, nada por allá.
-¿Mago?
-No, pobre.
Un deseo
—Te concedo un deseo.
—Que mi jefe esté siempre de buen humor.
—Venga: la paz en el mundo. Ni pa ti, ni pa mí.
Un deseo
-Te concedo un deseo.
-Quiero que me concedas dos.
-¡Concedido! Te queda uno.
Leer las cartas
-Vengo a que me lea las cartas.
-Dicen que su suegra va a tener un accidente.
-Si, eso lo se, quiero saber si me va a pillar la policia.
Un genio
–Soy un genio. Te concedo tres deseos.
–Largo de aquí, pesao.
–Te quedan DOOOOOooooooossss…